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Hablar de publicidad en Internet es hablar de Google, no sólo porque es el destino de las principales campañas de publicidad en su buscador y páginas que integran sus servicios, sino que además, es dueña de una de las empresas más importantes de publicidad en Internet, DoubleClick, que ofrece servicios tecnológicos a las agencias de publicidad y empresas de medios para poder comercializar contenidos publicitarios. Por ejemplo, los principales diarios de España trabajan con DoubleClick para comercializar las campañas publicitarias de sus anunciantes, y así, la mayoría de las agencias que siguen escrupulosamente cada una de las condiciones que impone Google para trabajar con ellos. Es por ello que, al igual que ocurre con el SEO, en la publicidad, las directrices y recomendaciones de Google son acatadas de inmediato por todas las agencias para evitar que las campañas de sus anunciantes sean penalizadas.

Recientemente, Google ha vuelto a publicar en su blog un resumen anual de las malas praxis publicitarias y los motivos por los que numerosas campañas han sido bloqueadas de inmediato. La cifra no es despreciable, un total de mil setecientos millones de campañas suspendidas con el único propósito de “proteger a los usuarios de aquellos anuncios engañosos, inapropiados o dañinos” que no se ajustan sus políticas de publicidad y adwords. Una tarea de la que aseguran “sentirse orgullosos” y a la que destinan una importante cantidad de recursos para mejorar la experiencia del usuario con la publicidad, al igual que hacen con su motor de búsqueda. Son dos de sus pilares fundamentales y objetivos de su negocio.

Jugar con la ambigüedad del mensaje publicitario puede tener graves consecuencias para la campaña y posicionamiento web

En ese listado de malas prácticas destacan las siguientes:

  • Anuncios ‘trick to clic’: Aquellos que ofrecen una advertencia para corregir un problema de seguridad en el equipo y que, al pulsar, inicia la descarga de un software maligno que daña al teléfono u ordenador.
  • Anuncios de productos ilegales: Campañas que ofrecen productos cuya comercialización no se ajusta a la normativa local, como por ejemplo, productos farmacéuticos, venta de marihuana, viagra, etc…
  • Anuncios engañosos: Difíciles de detectar por el usuario a simple vista, pero que Google bloquea en cuanto recorre la página destino y detecta mensajes de dudosa credibilidad, principalmente relacionados con la salud, servicios financieros, juegos online, concursos y sexualidad. “Es el juego del gato y el ratón”, afirma Google, pero que ponen coto gracias a su sofisticado sistema de detección que no sólo examina el mensaje, sino que además, escanea la página de destino en busca de posibles fraudes y engaños. Lo que se vende, no sólo debe ser lícito, sino que además debe anunciarse correctamente en el banner, y tener una página web que ofrezca el contenido detallado del mismo y opciones de compra fuera de cualquier sospecha de fraude.
  • Anuncios de ‘auto clic’: Especialmente segmentados en los dispositivos móviles,  inicia la descarga de una aplicación sin intermediar acción alguna por parte del usuario al mostrarse el anuncio. Se ‘autoejecuta’ y, en la mayoría de los casos, instala en el móvil servicios de contenidos de pago que son muy tediosos de desactivar. Si alguna vez se ha encontrado con un servicio de mensajería no contratado, por el que le cobra un importe pequeño pero continuo, es muy posible que haya sido víctima de esta mala práctica publicitaria.
  • Anuncios ‘tabloid cloakers’: Mensajes publicitarios que tratan de imitar el formato de una noticia para aparentar mayor veracidad, aprovechando personajes, tendencias e informaciones relevantes para conseguir el clic. Una vez conseguido, el usuario es dirigido a una página cuyo contenido nada tiene que ver con el mensaje publicitado. Una vez más, el robot de Google no se queda en el mensaje, sino que continúa por la ruta que el banner le indica.

Este tipo de prácticas son las más penalizadas por Google, y ello conlleva la eliminación de la cuenta de Adwords o, en el caso de que exista intermediación de una agencia, la suspensión de todas las campañas del cliente. Se desconoce si las consecuencias punitivas se detienen ahí, o si, como sostienen algunos expertos en SEO, las páginas destino también reciben una penalización en su posicionamiento. De una u otra forma, no conviene tentar a la suerte, y a la hora de publicar un anuncio en Internet, aunque sea en otras plataformas no controladas por Google, deben seguirse escrupulosamente las recomendaciones que se establecen para los anuncios de Adwords.

En CMA Comunicación tenemos un equipo de diseño y asesores comerciales que te indicarán las recomendaciones que se han de seguir para evitar penalizaciones y, sobre todo, conseguir un impacto positivo en su campaña de publicidad y en su web.